Cuida tu corazón
A través de la historia se habla de aquellos hombres o mujeres que marcaron la diferencia. Cuantos no hemos oído de David, al que se le conoce como el hombre que tubo un corazón conforme al de Dios, el joven que derroto a Goliat y reconocido como el mas grande rey sobre la nación de Israel.
Pero hubo un momento de su vida que llamo mi atención, y es cuando Samuel lo unge como rey por mandato de Dios cuando tan solo tenía entre trece y diecisiete años de edad. Pero en esta ocasión no hablaré de David, sino de su hermano mayor Eliab el cual ha pasado desapercibido en este hecho.
Recordemos lo que dice esta Historia; El profeta Samuel (quien tenía la autoridad por Dios de ungir o reconocer al rey de Israel) va a Belén a buscar a Isaí (padre de David y Eliab), ya que Dios le dijo que uno de sus hijos seria el próximo Rey de Israel. Isaí, llama a seis de sus hijos pero Samuel pregunta si estos son todos su hijos, ya que ninguno de los seis que estaban ahí era el elegido a ser el rey, entonces Isaí recuerda a David su hijo menor, que estaba cuidando las ovejas, lo manda llamar y es ungido por Samuel como el siguiente rey de Israel. Pero lo que llama mi atención es lo que dice el primer libro de Samuel capitulo dieciséis versículos del seis al siete:
…Cuando ellos llegaron, Samuel vio a Eliab y pensó: “Con toda seguridad este es el hombre que el Señor ha escogido como rey.”
Pero el Señor le dijo: “No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.”…
Eliab era el mayor de sus hermanos; Abinadab, Simea, Natanael, Radai, Ozem y David el menor, de los cuales Sarvia y Abigail fueron hermanas.
La Biblia enseña que Eliab era un hombre de guerra, alto y muy buen parecido, estoy seguro que era el consentido de Isaí, por ser el primogénito, ser un hombre de guerra, etc.
Pero un día tuvo su oportunidad (al igual que tu y yo la tendremos algún día). Cuando Samuel llegó a la casa de Isaí a buscar al próximo rey, todos creían que Eliab era el más apto e indicado para el puesto, incluso Samuel al verlo así lo creyó.
Si lo pensamos bien, realmente Eliab era la mejor opción; tenía casta de líder, sabía pelear y conocía acerca de estrategias militares, era un hombre entrenado en las batallas, sin duda alguna el seria el próximo rey, pero cuando Samuel lo vio Dios le dice lo que acabamos de leer; no mires su apariencia… porque Yo lo desecho… Yo miro el corazón…
¿Pero qué paso?, todos veían ya a Eliab en un trono siendo rey, a los ojos de la gente Eliab era un buen muchacho, pero Dios vio más allá que su apariencia, Él miró su corazón.
¡Que problema! Todo en él le apostaba para ser el rey, pero su corazón lo descalifico de este preciado puesto, estoy seguro que su corazón se encontraba lleno de orgullo al escuchar que la gente aplaudía sus cualidades, quizás había cierto resentimiento hacia sus hermanos, en especial por David por no ser su hermano legitimo, etc.
El problema es que esas actitudes le quitaron el llamado que le correspondía por ser el primogénito.
En cambio David; su hermano menor, aprendió a atender y escuchar la voz de Dios, al igual que a guardar su corazón. Cuando acabo de ser nombrado rey de Israel, no tuvo actitud alguna de orgullo, simplemente siguió haciendo lo que su padre le había encomendado, que era cuidar las ovejas en el desierto, pero en el desierto él se encontraba con Dios y cada vez mas su corazón se impregnaba de Él.
David conocía la importancia de tener un corazón correcto delante de Dios, tanto que escribió en un Salmo;… Examíname, oh Dios, y mira mi corazón…
La pregunta ahora es si estamos listos, que tal si nuestra oportunidad llega y por causa de nuestra desobediencia, orgullo, rencores, falsas motivaciones o algún hábito oculto nuestro llamado es afectado. Cuidemos nuestro corazón y pongamos atención de que lo estamos llenando, no sea que nos pase igual que a Eliab y nuestro propósito sea truncado.
Un día los cielos se abrirán y su gloria descenderá, ¿estás listo? o simplemente lo veras pasar siendo un espectador de Su Poder.

